Taller de relajación y mindfulness

En este taller aprenderemos a controlar nuestro nivel de activación mediante las técnicas de relajación más utilizadas en la actualidad en el ámbito psicológico y mediante la meditación Mindfulness, la cual está logrando mucha atención en los últimos tiempos por su efectividad en cuanto al control del nivel de activación.

RELAJACION

¿Qué es el nivel de activación?

El incremento en los niveles de activación es una respuesta básica y útil para hacer frente a demandas del medio. Gracias a este recurso se pueden superar situaciones de especial demanda, como aprobar un examen difícil, conseguir un récord atlético o mejorar nuestro rendimiento laboral. Pero si estos incrementos de activación se producen de forma intensa, duradera o reiterada, pueden a corto o medio plazo producir efectos perjudiciales para la salud.

Es más, en muchas ocasiones estos incrementos de la activación parecen poco adecuados, por ejemplo al pensar que puedo tener una enfermedad (hipocondría), o ante la presencia de una simple cucaracha (fobia) o en medio de un atasco de tráfico. Aprender a controlar los niveles de activación parece una habilidad de especial relevancia, tanto en la superación de trastornos como para la prevención de éstos y la mejora de la calidad de vida.

Las técnicas de respiración nos proporcionan herramientas para controlar esta activación y mantenerla en un nivel adecuado. En este taller hemos realizado los tres procedimientos más utilizados para controlar nuestro nivel de activación actualmente.

Procedimientos de relajación más utilizados en la actualidad:

  1. Relajación muscular progresiva de Jacobson.
  2. Entrenamiento autógeno de Schultz.
  3. Control de la respiración.

Mindfulness

El mindfulness tiene su origen en el budismo, en la meditación, concretamente en la meditación Vipassana. 

El concepto mindfulness, propiamente dicho, a diferencia de la meditación Vipassana de la que parte, es un producto de la mezcla de culturas de Occidente y las regiones del extremo Oriente en las que el budismo ha tenido arraigo.

Este concepto, considerado como una filosofía de vida, se puede definir de muchas maneras, pero quizás la más simple y cotidiana sea “la capacidad del ser humano para vivir conscientemente aquí y ahora mediante la atención plena”. Dedicamos muchas horas de nuestro día a pensar en el pasado y en el futuro, tiempos que no existen y ante los cuales no podemos hacer absolutamente nada, pero que ocupan nuestra mente llegando a agotarla y dejándole muy poco espacio a lo realmente palpable, el ahora.